En un darrer estudi portat a terme per una coneguda multinacional de vendes de mobles domèstics a preus reduïts que cal muntar-se a casa, d’origen suec ( … ), s’ha posat de manifest , una vegada més, que aquelles accions que comporten un esforç i treball propi per part dels usuaris són més valorades.

” En una serie de estudios en donde los consumidores armaron cajas (con productos) de IKEA, doblaron origamis y construyeron sets de Legos, demostramos e investigamos las condiciones que rodean el término “efecto Ikea” – el incremento en la valoración de productos hechos por uno mismo. Los participantes vieron en sus creaciones *amateurs* — de productos hedonistas o utilitarios — un valor similar al valor de las creaciones de los expertos, y esperaban que otros compartieran sus opiniones. Nuestro relato sugiere que el trabajo lleva a un incremento de la valoración del producto, solo cuando éste, resultado en la completación exitósa de una tarea; pero cuando se construye algo y luego se destruye, o bien, fallan en terminarlas, el efecto IKEA se disipa. ”

Podeu llegir l’estudi en pdf, en anglès , via Alt1040 o bé passar-lo pel google traductor

Coincidint també en el dia d’avui , en la notícia del traspàs de Steve Jobs, dos fragments de similar idees, del seu discurs en la cerimònia de graduació de la Universitat de Stanford al 2006:

A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes. El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideráis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hacéis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.”

Via Voolive

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