Una vegada més Eduard Punset ens regala un article reflexiu, on, com la majoria de les coses, demostra que, amb moderació, tot és bo i de tot es poden treure bons aprenentatges, fins i tot dels videojocs, on comenta en dos fragments del seu article:

Un gran cirujano del Beth Israel Hospital dice: “Utilizo exactamente idéntica coordinación entre la vista y los movimientos de la mano cuando opero que cuando juego a videojuegos”. Es alucinante constatar que los cirujanos con experiencia en videojuegos cometen cerca de un 40 por ciento menos de errores operando que los que nunca han tenido esa experiencia digital.”

Los jóvenes a los que se les permite jugar con videojuegos en los que deben atender numerosos factores aprenden más rápidamente que los demás a distinguir lo esencial de lo importante, a fijarse en lo que de verdad cuenta y a prescindir de lo secundario. Los hay, pobrecitos, que tienen que confiar inconscientemente en que los sueños triturarán por sí mismos lo trivial y, de algún modo, les sugerirán lo que deben recordar en la memoria a largo plazo. Las consolas de ordenador y videojuegos hacen lo mismo a la carta: lo llaman “atención visual selectiva